La parroquia de Jove celebró la festividad de San Blas, en la que, como cada año, se vendieron las tradicionales rosquillas. San Blas es el patrón de los enfermos de garganta. Este año adoptará un carácter solidario, ya que los donativos de todo el día se destinarán a los damnificados por el terremoto de Haití. La festividad comenzará a las 12 del mediodía con una misa oficiada por el párroco, José Manuel Álvarez, en la que estarán presentes numerosos enfermos de garganta. Tras la procesión del santo, se procederá a la venta de los 530 kilos de rosquillas que han sido empaquetados por las vecinas de Jove durante los últimos días. Para cerrar la fiesta de San Blas, a las seis y media de la tarde se celebrará la misa de bendición de los niños.